viernes, 30 de septiembre de 2011

China lanza su primer laboratorio espacial

China ha lanzado a las  21.16 (13.16 hora peninsular) su primer módulo de laboratorio espacial, llamado Tiangong-1. El módulo ha despegado acoplado al cohete Gran Marcha 2FT1, desde el desierto de Gobi. El aparato espacial tiene unas dimensiones de 8,5 toneladas de peso, 10,4 metros de largo y 3,5 de diámetro.

Esta operación forma parte del interés de China en construir su primera estación espacial tripulada permanente, planeada para el 2020. En los próximos meses, el Tiangong-1 se acoplará a la nave Shenzhou-8. A lo largo del 2012, se producirán dos nuevos acoplamientos a las naves Shenzhou-9 y Shenzhou-10. El plan inicial es que ésta última ya cuente con tripulación. Cuando termine cada experimento individual, las naves volverán a la Tierra mientras que el Tiangong-1 seguirá en órbita dos años más.

El lanzamiento ha tenido mucha expectación por el intento fallido del pasado agosto. La portavoz del programa espacial Wu Ping ha asegurado que se ha trabajado mucho para resolver el problema.

China está dedicando muchos esfuerzos económicos para intentar usurpar el puesto dominante espacial que tiene Estados Unidos. China es el tercer país en mandar una nave tripulada al espacio después de Estados Unidos y la antigua Unión Soviética.

China lanza con éxito su primer módulo espacial


Con el propósito de instalar una futura estación espacial en 2020, China ha dado su primer paso con la puesta en órbita del módulo Tiangong-1 el pasado 29 de septiembre.
Con esto, el gobierno se centra en fomentar la investigación científica y  tecnológica con el fin resolver el problema de su modelo de desarrollo económico.

Esta primera nave no tripulada irá seguida muy pronto por otra similar -Shenzhou 8- de forma que sea posible ensayar maniobras de acoplamiento. Para más adelante se preparan otras dos misiones, de las cuales una de ellas constará de astronautas que permanecerán fuera durante el plazo de dos meses aproximadamente.

La campaña espacial china ha despertado el interés internacional, sobre todo de las potencias que compiten en ese mismo ámbito. Es el caso de Estados Unidos, en el que se ha reflejado cierta preocupación por parte del  ex director del departamento de la NASA, Michael Griffin, quién dijo que “China es una competidora con fuerza, casi igual que la nuestra. Si no se nos considera el líder del mundo, me preocupa el porvenir de EEUU”.

Sin embargo, es una inquietud innecesaria por el momento, ya que los proyectos espaciales de este país no están haciendo más que despegar y sus intenciones se inclinan decididamente a una contribución humanitaria o intelectual antes que a una carrera armamentística.

China lanza el primer módulo de su estación espacial

El gigante asiático se acerca a pasos agigantados a sus rivales en la carrera por el control del espacio, lanzando el primer módulo de su nueva estación espacial. Con este avance, China se procura un lugar en el mundo de la investigación aeroespacial que, hasta el momento, sólo reflejaba los logros de Rusia y Estados Unidos.

El gobierno chino lanzó ayer al espacio la primera pieza para la construcción de su propia estación espacial. Se trata de un laboratorio de pequeñas dimensiones – 9 metros de largo y 3.35 metros de diámetro – llamado Tiangon 1, o Palacio Celestial, en su traducción al español.

Está previsto que a este laboratorio se le acoplen en noviembre la nave Shenzhou-8, sin tripulación, y posteriormente las naves Shenzhou-9 y 10, con tripulación china para su permanencia en la Estación. Éstas, servirán para comprobar los sistemas de acoplamiento del Tiangong 1 y para adquirir experiencia de cara a futuras misiones aeroespaciales.

Según la planificación del gobierno chino, el próximo módulo será lanzado en 2014, y en 2020 tendrá lugar el lanzamiento del último. Así, la nueva estación espacial debería quedar lista para dicho año, siendo así el tercer país en lograrlo, por detrás de Rusia y Estados Unidos.

Este gran avance ha sido acogido con preocupación debido a que manifiesta un futuro relevo en las potencias de la carrera espacial, siendo el fin de la hegemonía estadounidense. A propósito de esta preocupación, el ex - director de la NASA, Michael Griffin, asegura que las fuerzas de China son equiparables a las de Estados Unidos.

Sin embargo, Estados Unidos no atraviesa un buen momento. La situación política y económica del país dificulta que se puedan desarrollar nuevas investigaciones. Ejemplo de ello es la cancelación del Proyecto Constelación el pasado mes de febrero. Este proyecto, impulsado por el ex – presidente George W. Bush, tenía como objetivo regresar a la luna en 2020 y afianzar así su hegemonía en esta carrera espacial. A pesar de ello, la administración Obama rechaza gastar más de los 9 millones de dólares, ya invertidos en el proyecto, reconociendo que no es una buena época económica para el país.